Es un camino histórico que se inicia en Viguera y acaba en el Puerto de Piqueras. Es el camino tradicional que en la época romana iba desde Varea hasta Numancia. Todo el camino ha sido señalizado y tiene en piedras y árboles marcas con los colores naranja y verde.

Aquí comentaremos un poco el itinerario de la Vía Romana que va desde Villoslada, al Puerto de Piqueras. Partimos de Villoslada y lo primero que encontramos es una cuesta, en medio de un pinar, para ir entrando en calor, después un camino empedrado nos lleva por un bosque silencioso y hermoso hasta un portillo de madera, traspasado este descendemos hasta la Laguna la Nava, que de no ser en época invernal está totalmente seca, con lo cual podemos descansar un poco y coger de paso algo de manzanilla. Continuamos el camino y descendemos hacia el río, cruzamos la carretera nacional y el río Piqueras y subimos hasta Lumbreras. En este recorrido hemos empleado cerca de 2 horas.


Tomando fuerzas para iniciar la cuesta

En Lumbreras continuamos el camino hacia S.Andrés. Entramos en la dehesa por la portilla que está en el camino del cementerio y tras caminar entre rebollos un buen trecho, encontramos una pradera con un puente de madera para cruzar el Arroyo de la Cañada Ancha (foto de arriba), en un paisaje dominado por la calma y la belleza. Mientras reponíamos fuerzas unas yeguas y sus hermosos potrillos se acercaron a abrevar al arroyo, haciendo más idílico el paisaje. Después viene el tramo más duro del recorrido, hay que subir hasta la torreta de la luz, por un camino a pleno sol, donde los fumadores notan en sus pulmones los estragos del tabaco (doy fe de ello). Pasamos una portilla metálica y bajamos hasta San Andrés, donde nos espera la fuente del pueblo para llenar nuestras cantimploras. Este tramo lo hemos realizado en 45 minutos. (A no ser que aprovechemos el camino para coger menta, abundante a la entrada de S. Andrés)